LOS PRODUCTOS FITOSANITARIOS Y LA CALIDAD DE LOS ALIMENTOS

¿Qué es un alimento de calidad?

Un alimento tiene calidad cuando nos llega en las condiciones de conservación e higiene necesarias para nutrirnos de forma sana y segura a un precio asequible.

¿Por qué tenemos que utilizar productos fitosanitarios en los cultivos?

Sin el uso de productos fitosanitarios para mejorar la producción, la calidad o para combatir las plagas, enfermedades y malas hierbas, se perdería cerca del 70% de las cosechas. Estos productos, cuyo empleo está estrictamente regulado a nivel nacional e internacional, son hoy en día imprescindibles para alimentar a la población mundial y lo serán en el futuro en la medida en que aumente la población.

Los alimentos pueden contener hongos, toxinas o bacterias que, de no utilizar ciertos productos, pueden comprometer seriamente nuestra salud. Las plantas se defienden de sus agresores produciendo sustancias químicas "naturales" en ocasiones bastante más tóxicas que muchos de los productos de síntesis. De hecho, un 99,99% de los residuos plaguicidas en la dieta de los países desarrollados provienen de estas sustancias naturales y representan 10.000 veces la ingesta de residuos procedentes de fitosanitarios de síntesis

Por otra parte, debe indicarse que la Unión Europea, en su "Código Europeo contra el Cáncer" recomienda un aumento del consumo de frutas y verduras frescas, cuya producción abundante en toda época del año a precios asequibles es el resultado de una agricultura tecnificada, en la que los productos fitosanitarios juegan un papel importante.

¿Cómo se controla la seguridad de lo que comemos?

La seguridad alimentaria, en lo que se refiere al control de los residuos de productos fitosanitarios en los productos agrarios, está perfectamente garantizada. Desde el momento mismo del proceso de Registro para la eventual autorización de un producto fitosanitario, y antes de que se inicie su comercialización, se constata la inocuidad de los residuos mediante los correspondientes estudios de predicción de ingestas de materias activas plaguicidas en función de la dieta de cada país.

Así se realizan estudios de dietas alimentarias de la población para establecer la ingestión de residuos de productos fitosanitarios por día, conocida como Ingestia Diaria Admisible (IDA).

Finalmente, se establecen los Límites Máximos de Residuos (LMRs) de cada materia activa, en función de los valores de la Ingesta Diaria Admisible (IDA) y de el Factor de Seguridad (FS) (LMR<IDA) . Los LMRs solamente son un baremo para comprobar que los agricultores hacen las cosas bien, tal y como indica la etiqueta.

Ya en la fase comercial del producto fitosanitario, existe un control y vigilancia de los productos agrícolas en origen con la finalidad de evitar la puesta en el mercado de productos vegetales cuyos residuos superen los Límites Máximos de Residuos establecidos para toda la Unión Europea principalmente para evitar trabas comerciales en su exportación y no tanto por razones de seguridad alimentaria, ya que los factores de seguridad están perfectamente garantizados.

¿Cómo afectan los residuos de productos fitosanitarios a nuestra salud?

La Organización Mundial de la Salud desarrolló el concepto de Ingesta Diaria Admisible (IDA), utilizado internacionalmente, que determina la cantidad de cada producto fitosanitario que los seres humanos pueden consumir diariamente durante todos los años de su vida, sin riesgo para su salud.

Los estudios de toxicidad crónica llevados a cabo en laboratorio, confirman la seguridad de los productos para los usuarios y consumidores a largo plazo y son los que sirven para establecer la IDA.

Esta cantidad se mide en miligramos de producto por kilo de peso corporal del alimento y día. Los LMR de cada materia activa en todos los productos vegetales siempre han de ser inferiores a la IDA .

Los resultados obtenidos en estudios internacionales y los del Plan Nacional de Residuos en España, constatan año tras año que cerca de dos tercios de los alimentos vegetales no contienen ningún residuo de productos fitosanitarios y que el resto está por debajo de los límites máximos establecidos (LMRs).

El usuario de los productos (el agricultor) contribuye a garantizar la seguridad de los alimentos respetando el plazo de seguridad o tiempo mínimo entre el último tratamiento de un producto fitosanitario aplicado a un cultivo determinado y su recolección, así como cumpliendo con las normas de una Buena Práctica Fitosanitaria definida específicamente para dicho cultivo y uso, y cuyas instrucciones quedan recogidas en la etiqueta del producto fitosanitario.

La propia Organización de Consumidores y Usuarios española ha señalado en foros públicos que "el uso racional de plaguicidas no tiene porqué significar un riesgo para los consumidores. Es más, garantizarán beneficios indudables para productores y consumidores".

LECTURAS DE INTERÉS:
Libro Blanco sobre seguridad UE
http://www.europa.eu.int 
Guía "Mitos y Realidades de la Seguridad Alimentaria" 1999. Consorcio para la seguridad alimentaria.
"Nueve ideas recibidas, pasadas por la criba de la ciencia". Mundo Científico, 207, diciembre
Sitio web Agencia Española de Seguridad Alimentaria
http://www.aesa.msc.es